El aceite de oliva contra la resistencia bacteriana

Todas las culturas mediterráneas se han referido al aceite de oliva a lo largo de la historia como “oro líquido”. Su sabor, su textura y su papel en la gastronomía han sido algunas de las cualidades que han contribuido a ello. Pero el aceite de oliva también es un gran aliado cuando hablamos de salud: desde propiedades antiinflamatorias hasta beneficios para el sistema cardiovascular, pasando por efectos antitumorales recientemente descubiertos.

Así un equipo de Investigadores han publicado un estudio en que detallan cómo han creado dos potentes antimicrobianos a partir del ácido oleanólico y el ácido maslínico, ambos presentes en el aceite de oliva. El estudio ha demostrado el efecto de estos derivados sobre la bacteria Staphylococcus aureus, una de las principales causantes de infecciones en catéteres y prótesis hospitalarias.

Tras sintetizar y estudiar catorce derivados de los ácidos oleanólico y maslínico, el equipo investigador halló dos, denominados OA-HDA y MA-HDA, que superaron la actividad antimicrobiana de los compuestos originales tanto in vitro como en modelo animal. Y lo más relevante: las bacterias no mostraron ser capaces de generar resistencia ante ninguno de los dos compuestos.

El uso inadecuado de los antibióticos ha provocado la aparición de bacterias multirresistentes, capaces de sobrevivir ante la acción de los medicamentos. Se trata de un problema de salud global que cada vez causa la muerte a más personas; encontrar alternativas a los antibióticos comunes, como los derivados OA-HDA y MA-HDA, es, hoy en día, una prioridad. Es una necesidad urgente.

Alrededor del 5% de todos los pacientes adquiere una infección durante su estancia en el hospital. Estas infecciones, denominadas infecciones nosocomiales, suelen estar causadas por la bacteria Staphylococcus aureus, y conllevan una elevada morbilidad y mortalidad, además de un gran impacto económico para el sistema sanitario.

La mayoría de las infecciones nosocomiales se originan durante procedimientos invasivos, como la aplicación de catéteres o prótesis. Por desgracia, las superficies de estos dispositivos favorecen la formación de biofilms, ecosistemas bacterianos con tasas de resistencia a antibióticos hasta 1.000 veces superiores a las bacterias habituales.

Los biofilms de Staphylococcus aureus pueden generar infecciones peligrosas, en ocasiones alcanzando la sepsis, una afección médica potencialmente letal en la que el sistema inmunitario da una respuesta abrumadora y fulminante ante la infección, siendo el único tratamiento eficaz contra una infección causada por biofilms es la retirada del dispositivo médico y una terapia antibiótica a largo plazo, que puede promover bacterias resistentes a los antibióticos. En una situación de este tipo, los compuestos desarrollados por los investigadores serían de gran utilidad, puesto quesu actividad antimicrobiana en los biofilms de catéteres también ha sido probada, dando resultados positivos.

El estudio señala la importancia de utilizar una materia prima natural para crear compuestos terapéuticos al ser abundantes en un producto natural tan cotidiano como la aceituna. Los residuos industriales del aceite oliva, por tanto, son una fuente inmejorable de ambos ácidos. En segundo lugar, los derivados sintetizados requieren muy pocas transformaciones químicas, por lo que su obtención a partir de los ácidos originales es relativamente sencilla.

Con este hallazgo, los investigadores abren la puerta a la creación de nuevos fármacos antimicrobianos que actúen de forma eficaz sin el peligro de provocar resistencia bacteriana.

Basado en un artículo original publicado en SINC (bajo licencia CC).